Producciones dedicadas a:

Ellos son mi amada familia

RECORDAR

Valia Maritza Yanque Dorado

 

Cuando veas una niña sonreír, mi alegría recordarás,

cuando veas molestarse, mis regaños recordarás,

cuando veas llorar, mis lágrimas recordarás,

cuando veas jugar, mis travesuras recordarás,

cuando veas papeles en paredes, mi entereza recordarás,

cuando veas una profesora, mis ansias y ganas recordarás,

cuando sientas la sencillez de alguien, mi simpleza recordarás,

cuando veas la elegancia de alguien, mis toques de vanidad recordarás,

cuando no sepas que hacer, mis decisiones recordarás,

cuando no sientas la vida, mi dolor y fortaleza recordarás,

cuando veas un mendigo, mis peticiones recordarás,

cuando veas a un padre, mis consejos recordarás,

cuando escuches cantar, la melodía de mi voz escucharás,

cuando tus fuerzas se estén agotando, dándote ánimos me sentirás,

cuando te equivoques, como persona me recordarás,

cuando aciertes en tus acciones, mis virtudes recordarás,

cuando veas mirada tierna, mi candidez recordarás,

cuando mires al cielo, mi alma junto a ti sentirás,

cuando veas un rostro parecido, pensarás que soy yo,

y cuando escuches un poema, de mí te acordarás.

 

 

 

El POR QUÉ DE UNA MADRE

 

Por: Valia Maritza Yanque Dorado

 

Yace una mujer en el campo

con la frente sudorosa.

Yace una mujer una oficina

con la cabeza tupida

Yace una mujer en su casa

con las manos cansadas.

Yacen mujeres en distintos lugares

con agotamiento notorio.

 

¿Por qué? preguntan ¿por qué?

por un hijo, por dos , por tres

porque son sangre de su sangre.

Y aún preguntan ¿por qué?

por un pan, sí.. por un pan

no para ellas, sino para sus hijos.

Y aún preguntan ¿por qué?

porque son los seres más amoroso

dispuestas a dar su vida por un hijo.

Y aún preguntan ¿por qué?

porque aman el fruto de su vientre

que les causo dolor, llanto y alegría.

Y aún preguntan ¿por qué?

porque nos aman.

 

 

LOS ROSTROS DE LA NAVIDAD

 

Por: Valia Maritza Yanque Dorado

 

¡Navidad¡ ¡navidad! ¡Navidad!

vociferan los ángeles de la tierra

unos contentos, rebosantes de alegría,

con sus sonrisas extensas,

otros opacados por la pena, cabizbajos

con su ojos inundados de lágrimas.-

 

¡Diciembre! ¡diciembre! ¡diciembre!

claman los ángeles de la tierra

- unos con las manos abarrotadas de obsequios

con sus estómagos atiborrados,

otros las manos vacuas

con sus estómagos aullando,

 

¡Navidad! Cada año me das más lastima

miro los ojos de los ángeles tristes de la tierra

y me dan ganas de plañir

para ellos es el día de beber y comer para el año

el día de pedir públicamente a Jesús y a esta vana sociedad

¡Amor, pan y techo para vivir!